martes, 14 de noviembre de 2017

JORGE VICÉN (1980) / NO ME RECONOCEN


  •  Se ha dicho que la pintura no es nada si no arremete contra la arquitectura del cuerpo humano, en este caso, contra su testuz, para que solamente exteriorice y se cubra con la sustancia más empastada y cromática.


  •  El oscense VICÉN quiere demostrar en cada una de sus obras la ambigüedad de proceder mediante sucesivas destrucciones (Bataille) y al mismo tiempo plasmar otros significantes constructivos. 


  •  Pero todo lo corrosivo que hay en lo primero continúa en lo segundo, porque la naturaleza humana tiene esa connotación como forma de apropiarse, a través de la pintura, de una identidad elemental con la visibilidad de un color que ocupa con gran viveza y determinación su espacio en orden a suplantarla.    

 Quiero, quiero demasiado a la vida para que pueda desear que se vaya, pero deseo demasiado el no vivir para tener sobre la vida un anhelo demasiado importuno.
(Fernando Pessoa) 

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