- Los artistas, nómadas por antonomasia, no dejan de conducirnos de un mundo a otro, de un cosmos al siguiente, configurando sueños mínimos o máximos, imaginarios repletos o vacíos por la soledad, sendas desérticas o pobladas de realidades en pleno alzamiento.
- Así es como la obra de la americana WILSON es el teatro de un horfanato de creatividad polivalente en el que cada uno de los entes se disfraza como quiere y le viene en gana. Quizás tienen un pasado confundido con el sueño de la razón, pero lo han ido abandonando porque lo que más les interesa es el futuro, donde amanecerán como mutantes de lo más bello.
- Y lo cierto es que se han buscado sus propias tinieblas para hacerse más visibles y perceptibles, con lo que no necesitan ningún espejo, saben que su existencia está centrada en la mirada del observador, en una mirada en que cuanto más maldita sea, más consagrada estará.
Es la fusión de contenido y forma, el cómo de la participación en el lenguaje que no puede traducirse más que en su singularidad.
(Osvaldo Picardo)
- Para algunos espectadores hay ciertas obras, determinados estilos, una plástica fastidiosa a la que le tienen miedo, porque puede inducirles a concebir el ser pictórico dentro de unos patrones que en un principio les parecen repulsivos.
- Sin embargo, lo que realmente no quieren es encontrarse con una realidad que visualmente les corroa el pensamiento, con una verdad que rechazan porque opinan que no es la suya ni la de nadie, es simplemente una creación que se niega a sí misma.
- Para el cubano NICOT, acostumbrado y harto de discursos académicos y vociferante, es lo contrario, ya que en sus metamorfosis configuradas hay una mágica simbiosis entre lo adverso vital y una soldadura de las formas, de las texturas y de los colores que se remontan tanto a lo pasado, como al presente y el futuro. Es un testamento sobre el hombre y su existencia grabada en la piedra a lo largo del tiempo.
No se conocen las rutas de la muerte
ni los designios del azar que transforman los restos.
(Carlos J. Aldazábal)
- Para la argentina BUITRÓN la vida es irresoluble excepto cuando su quehacer interpretativo se carga con unas señales visuales que son el enfoque entre el ser y lo que el ser deja y muestra, entre su signo y su materia, entre su tiempo y su espacio.
- Sus obras son como artificios morales, existenciales, cuya base está constituida por una argumentación plástica de redes, pieles, colillas, etc., que no esconden ninguna pulcritud en su discurso, al contrario lo reflejan como la idiosincrasia cruda de una forma del suceder de la historia.
- Conforme a ello, su maestría técnica y de procedimientos es por sí misma elocuente, pero también su significado es la incesante búsqueda, la pregunta y respuesta a las contradicciones de la condición bárbara de la que estamos hechos.
Yo estoy como perro con vejiga; que nunca falta un gil que me persiga.
- El mexicano ROMERO es cachondo, bromista, marchoso y sátiro. Su pintura y su escultura, expresión absoluta de sus conocimientos respecto a la historia del arte, comunican que el sarcasmo es la ironía de la adoración pasmada al mito.
- Él, por el contrario, se embriaga cuando sus creaciones se ajustan a la perfección a una intencionalidad centrada en una significación, que no necesita una explicación más específica que la logra con su representación.
- Hay profanaciones e irreverencias que tienen el sabor plástico de una reliquia o un fetiche que debería iluminarnos con su espíritu burlón, con la inmediatez visual de una revelación insólita que invoca una plegaria insurrecta.
Si quieres saber quién eres, pregúntalo a tu vecino.
- La argentina GAUDIÑO quiere coger a tiempo a sus criaturas porque de lo contrario su belleza se acaba desgarrando. Al final es lo que pasa y por ello aparecen siendo otras, más perfectas en su meditación o en su desaire.
- Tanto las esculturas como los dibujos denotan un guiño a lo clásico, pero en el fondo es para rechazarlo pues su libertad está en contra de un encorsetamiento canónico que los afea y que no desvela su ethos magistral.
- Por otro lado, sus trazos y líneas en el dibujo contrastan con lo tosco de sus esculturas, buscando en sus distintas facetas una fuente inspiradora que enfoca el nexo de una humanidad metamorfoseada y harta de existir sin vida.
San Blas de Huete, por sanar a uno, mató a siete.
- Él se fue pero sigue estando. Y perpetra toda una aventura al crear toda una iconografía de una visión desde donde está, sobre lo que fue su origen, su cosmos caribeño. Es un mar que se abrió e inspiró una plástica que nunca el autor había previsto.
- ¿Se podría hablar de un surrealismo caribeño? ¿De una entelequia basada en la máxima agudeza del concepto o del desiderátum de una existencia que ha de garantizarse el juego de la fantasía y de la imaginación de que un caldero o una cafetera sea una vivencia salvadora?
- El cubano TONY se ha buscado una estilística singular que aflora del agua y vuela, que tiene en su sistema cromático y en la destreza del dibujo una decisión visual fundamentada en el movimiento, en el viaje, en la salida, en la esperanza.
Quitáronlo a la tuerta y diéronlo a la ciega.
- En México adoran a la muerte como una diosa que redime de una vida violenta y oscura, heroica y honrosa, bella y maldita al mismo tiempo, épica y sagrada, celosa y hermosa, atávica y mítica.
- El mexicano MONTOYA abomina de ella porque al final nos deja en los huesos, desnudos de piel y carne, enseñando la profundidad de la nada y el posterior vacío de la ceniza en la tierra sin crucifijos que por lo menos no simbolicen en la gracia de la fortuna.
- Así, sus obras son como radiografías de conciencias terminadas, de representaciones alegóricas que escupen en nuestra mirada por resentimiento y rabia, por haber existido para acabar en los huesos sin el resarcimiento de la ilusión de un estigma.
Quien dice lo que quiere, oye lo que no quiere.