martes, 10 de julio de 2018

ENRIQUE GRAN (1928-1999) / ME ACUERDO DE ELLAS


  •  El santanderino GRAN fue unos de los grandes artistas abstractos de nuestro país.  Encarnaba su exploración como un breviario cromático sobre una superficie, la cual simulaba generarlos como vertidos de una fuerza telúrica.  


  •  No se le escapó ese sentido de una abstracción que sintetiza, que evoca el objeto para transferirlo a otras coordenadas  que metafísicamente lo vulneren para así segregarlo dentro de un ámbito cuyas sensaciones son otras. Que haga incisiones, que el núcleo venga hacia nosotros, que nos demande la clave de un conjugado y emotivo relieve.  


  •  Al final podemos tratar a estas obras como compendios de un quehacer que ha evolucionado y roto limitaciones, que informa hitos crepusculares, que sondea los contextos de unas creaciones que se imponen en la súplica de un rescate. 

   ¡Qué azul acabado,
cuajado! No hay nubes.
¡La luz es benévola!

(Vicente Aleixandre) 

domingo, 8 de julio de 2018

ANA PAIS OLIVEIRA (1982) / SITÚO MI HABITACIÓN EN EL ESPACIO


  •  Son como planos o maquetas que se asientan en un espacio que da una luz de fondo matizada y reconfortante, pero un diseño tan preciso y geométrico entraña una clave en su concepción, como la de que es una construcción sin final que no sabemos cuando acaba.   


  •  Tamaños, formas, cimientos, están encajados en sí mismos, quieren prolongarse aunque sea mínimamente, confiriendo líneas, apartados, ángulos, estratos, estancias, contenidos que han de completar un área espacial y flotante.   


  •  Y en sus fulgurantes esquemas cromáticos tiene la imagen visionaria de un futuro, la identidad implícita y explícita ya en el todo, en la simulada función o pretexto, en el estilo de vida y habitabilidad, en el credo plasticista de una nueva dirección cósmica.    

Un sudario sin vida de tiniebla uniforme
te helará, larga tabla sin pesar que aún insiste.
(Vicente Aleixandre)

jueves, 5 de julio de 2018

ROCÍO GUERRERO / NUNCA PODRÁN LLEGAR HASTA ALLÍ


  •  En la reciente exposición colectiva realizada en su estudio de Fuente El Saz (Madrid), la madrileña GUERRERO nos sorprende con su cambio de repertorio en sus obras, tanto en su temática como en su gama cromática, tanto en su concepción estilística como en la texturización de sus espacios.   


  •  Esa inclinación por la senda del mundo del pop en su versión castiza es más aparente que una realidad definitoria, porque en su pintura son como escenas fantasmas y solitarias que nacen de una oscuridad que está a punto de engullirlas. Están desamparadas, indefensas en un campo despoblado. Pero ella las preserva para así jugar con nuestras certidumbres visuales y con el hecho de que esa precisión plástica se sostenga en una verosimilitud que, una vez asumida, se transforma en un sueño fluorescente.       


  •  No obstante, la negrura de fondo puede ser pesadilla, amenaza, admonición para una inocencia de brillante colorido, para un acontecimiento que entra dentro de lo percibido en un contexto festivo y lúdico, que ella lo concibe como la secuencia de una visión pictórica que rezuma todo un encanto inicial. Y también un misterio que no desvela y que deja al tiempo encargado de terminarlo. Un cuadro nunca se detiene (José Saborit).

  
No basta el misterio oscuro de una mirada.
(Vicente Aleixandre)

martes, 3 de julio de 2018

OUATTARA WATTS (1957) / NO HACE FALTA SEÑALARLO


  •  Dice José Saborit que la pintura que es pintura despierta la intuición de misterio de los seres vivientes y las cosas, cuestiona las apariencias visibles y contiene todavía en su núcleo la potencia de su genio originario abriéndose en el presente. 


  •  Tal preámbulo debería bastar para precisar lo suficiente una obra como la del marfileño WATTS, pues, armándose con el quehacer plástico contemporáneo en todas sus variables, muestra un repertorio cifrado, con anclaje en sus orígenes y en su cultura ancestral.  


  •  Con lo que su concepción pictórica es coherente con la línea que intuitivamente proyecta, con la postulación que transmite, con su lenguaje configurado conforme a los distintos elementos que incorpora a la superficie como signos multicolores de una realidad ancestral que sigue vigente.   

Por todas partes veo cuerpos desnudos, fieles
al cansancio del mundo.
(Vicente Aleixandre)

viernes, 29 de junio de 2018

JEAN-FRANÇOIS RAUZIER (1952) / EL CUENTO DE LA MEMORIA


  •  Si alguien quiere conceptuarlo como posmoderno, pues adelante, pero para mí son como paradigmas visionarios, construcciones lúcidas, bellas en su misma condición de terroríficas y posatómicas.


  •  Bien es cierto que el fotógrafo y pintor francés RAUZIER refina hasta el límite estas semblanzas arquitectónicas, planetarias y visuales. En sí mismas son toda una crónica de hechos y de acontecimientos, de vidas y realidades. 


  •  El hombre ya ha desaparecido, pues al contenido se lo ha tragado el continente, y este último crece y crece inconmensurablemente, toda una galaxia que poblar, que reinventar a partir de lo existente, que será prensado para constituir monolitos que figuren como época pasada.       

Sin memoria, inmortal, el aire esplende.
(Vicente Aleixandre)

miércoles, 27 de junio de 2018

SOREL ETROG (1933-2014) / ESPERO QUE AHÍ SIGAN


  •  En esos entornos verdes o urbanos, una escultura es un ente viviente que rompe la monotonía, nos acompaña, crea una dinámica de preguntas y respuestas y provoca una visión nueva y desconocida. 


  •  Sus fisionomías, ahora, no son las convencionales o tradicionales, sino que deben configurarse desde la base plástica de una morfología que aúne principios de abstracción y de figuración, en orden a constituir realidades que el espectador pueda imaginativamente reubicar.  


  •  En el caso del canadiense ETROG, sus estatuas nos proyectan una visualización del alma mecánica en unos cuerpos que se posan sobre el espacio de nuestra convivencia para referenciar otros mundos. No lo hacen por supuestos agravios, sino por intercambiar experiencias con observadores paseantes.

Ángeles desterrados
de su celeste origen
en la tierra dormían
su paraíso excelso.
(Vicente Aleixandre)

lunes, 25 de junio de 2018

MICHAEL PEMBERTON (1974) / YO SIGO EN LO MÍO


  •  Aparentar ser unas figuraciones rocosas, voluminosas, que dan una fisonomía de fuerza y geométrica. Pero el color las encaja en su sitio, hace que provoquen contrastes, que se superpongan, en un diálogo de fondo oscuro y de primer plano claro.


  •  Y por encima ese goteo que se derrama a los largo de la superficie, un flujo que argumenta la cualidad sin espesor y el que tal frondosidad de estructura vertical sea un manifiesto para la ocupación de espacios a partir de una visualidad que abra la mirada.   


  •  El americano PEMBERTON trata de dar un paso más allá en la adaptación de un técnica que sea ella misma un desocultamiento de la naturaleza óptica y cromática de todo lo existente, de que su fabulación plástica sea un azar de encuentros en tierras animadas.   

     No fosforece tu pesar, no ha atrapado
ese caliente palpitar de otro vuelo.
(Vicente Aleixandre)